El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un préstamo de US$ 25 millones para ayudar a que el Perú consolide planes que prevengan los efectos negativos, en términos económicos, del cambio climático.
El Perú es uno de los países más vulnerables al cambio climático, tanto en términos humanos como económicos, pues sus actividades productivas son la agricultura, la energía y la pesca, sectores amenazados por futuros cambios.
Se estima que para el 2030, el cambio climático le costará a la economía peruana entre el 1% al 4% del Producto Bruto Interno (PBI). Podría evitarse un 5% de pérdida del PBI si se invierte un 1% del este en medidas de adaptación hoy en día.
Con este préstamo se espera realizar acciones de mitigación, adaptación y reducción de las vulnerabilidades ante este fenómeno, teniendo en cuenta que el 15% del PBI es sensible al cambio climático y casi un tercio de la población vería sus actividades económicas afectadas por éste.
Uno de los proyectos puestos en marcha se enfoca en la gestión de riesgos y adaptación en el sector agrícola como el PLANGRACC-A. El cual canalizaría 704 millones de dólares hacia proyectos de investigación sobre cambio climático en el periodo 2012-2021.
El estado peruano devolverá este préstamo mediante un pago único a realizarse en el 2019.
Fuente: La República/ RPP
